Aceite de Argán: Rico sustituto del aceite de oliva

Aceite de Argán

La naturaleza, en su infinita sabiduría, nos otorga una gran variedad de elementos y recursos orgánicos con maravillosas propiedades sanadoras y revitalizantes, las cuales podemos aprovechar para elaborar, de manera ingeniosa, productos naturales que contribuyan en el cuidado nuestra salud.

Hoy te invitamos a conocer uno de estos recursos, el árbol de argán, un arbusto milenario cuyos frutos, son aprovechados para la producción de un aceite natural rico en ácidos grasos esenciales y vitamina E, que lo hacen ideal para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares y reumáticas, así como un gran aliado en el cuidado de nuestra piel, uñas y cabello. ¿Qué esperas para saber más?

Aceite de Argán

Aceite de Argán

¿Qué es el árbol de Argán?

El árbol de Argán o Erguén, también conocido por su nombre científico como Argania Spinosa, es un arbusto de gran altura, reconocible por la textura rugosa de su tronco y lo espinoso de sus ramas. Sus hojas tienen forma oval y punta redonda, mientras que sus flores son pequeñas, con pétalos de color amarillo verdoso.

Este árbol produce un fruto de contextura redonda, piel gruesa y sabor amargo, encargado de concebir las semillas de argán, famosas por su alto contenido en aceites esenciales, vitaminas y minerales, una vez procesadas.

Es importante tener en cuenta que, tanto la fruta como la flor, nacen en una época específica del año; el fruto entre los meses de junio y julio, y la flor en abril.

Origen del Árbol de Argán

El árbol de Argán es nativo de la región de Arganeraie, en Marruecos, lugar de donde procede su nombre Argan – eraie. En la cultura marroquí, esta planta ha estado presente a lo largo de varios siglos, siendo utilizada para la elaboración artesanal de aceite de argán con fines comerciales.

Se cree que el cultivo de este óleo en tierras marroquíes, es una antigua tradición heredada de los beréberes, un conjunto de etnias autóctonas de África del Norte que llegaron a ocupar zonas como la costa del Mar Mediterráneo, las Islas Canarias y la Costa Atlántica Continental.

En la actualidad, Marruecos sigue siendo el mayor productor y comercializador de aceite de argán, manteniendo grandes reservas naturales en Arganeraie, las cuales están certificadas por la UNESCO en 1971 como reserva de la Biósfera dentro del programa el Hombre y la Biósfera, un proyecto destinado a la conservación y protección de la biodiversidad, el desarrollo económico y humano y la preservación cultural.

¿Qué es el Aceite de Argán?

El aceite de Argán, también conocido como Oro del Desierto, es un líquido algo denso, de color amarillento y olor suave que se obtiene de las semillas producidas del árbol de argán luego de ser sometidas a un proceso de prensado al frío.

Para ello, los frutos de este árbol, contenedores de la semilla de argán, son expuestos al sol generando su deshidratación y, una vez secos, se extraen sus semillas y pasan a prensarse en frío en un proceso mecánico, ausente de productos químicos, a fin de preservar todas las propiedades del aceite.

Cabe destacar que la calidad, textura y pureza del líquido dependerá del proceso de extracción que se utilice para obtenerlo. El prensado en frío es una de las técnicas más efectivas, rápidas y menos abrasivas, sin embargo, el aceite también se puede extraer mediante procesos artesanales.

Propiedades del Aceite de Argán

No en vano el aceite de argán recibe el nombre de Oro del Desierto. Este líquido tiene propiedades muy similares a las del aceite de oliva, con una composición orgánica rica en ácidos grasos como Omega 3 y Omega 9; vitaminas A, E y K; y minerales como el hierro, todo en un solo líquido. Estas características, sumado a su bajo costo y capacidad comestible, han hecho que el aceite de argán sea utilizado en algunos países como sustituto del aceite de oliva, obteniendo resultados similares.

Se estima que el porcentaje de ácidos grasos esenciales y vitaminas presentes en el aceite de argán se ubica en 80%, lo que lo convierte en un antioxidante natural. Además, contiene un principio activo llamado lupeol, poseedor de propiedades medicinales que contribuyen en la prevención del cáncer de próstata, cáncer de piel y la aparición de tumores. También combate las baterías, infecciones por hongos y parásitos intestinales y, al mismo tiempo, sirve como antiinflamatorio.

Usos y beneficios del Aceite de Argán

Para el cuidado de la piel

  • Limpia y purifica: Las propiedades antisépticas y antiinflamatorias presentes en su principio activo, lupeol, hacen que del aceite de argán un producto adecuado para calmar irritaciones cutáneas, así como los comedones causados por el acné y puntos negros, y lo mejor, sin generar oleosidad en la piel.
  • Nutre e hidrata: Al ser rico en ácidos grasos, vitamina E y tener rápida absorción, nutre e hidrata a profundidad actuando en pieles secas, mixtas y grasas. Puedes agregar unas gotas a tu mascarilla nocturna o usarlo como tónico hidratante sobre tu piel, luego de retirar por completo tu maquillaje.
  • Retrasa el envejecimiento: Al aplicar sobre la piel, actúa como producto antiedad, disminuyendo y previniendo la aparición de arrugas y líneas de expresión. Además, mejora la elasticidad de la piel, devuelve el brillo y la suavidad anhelada al rostro.
  • Acción cicatrizante. La presencia de ácidos grasos y vitamina E lo hace efectivo en el tratamiento de quemaduras y heridas, logrando una rápida cicatrización. Estás bondades también pueden ser utilizadas en el tratamiento y prevención de estrías con su aplicación regular.

Para el cuidado del cabello

  • Tratamiento reparador: Si tu cabello se muestra reseco, opaco, con hebras débiles y puntas abiertas, el aceite de argán puede devolverlo a la vida en tan solo unas cuantas semanas. Su composición rica en Vitamina E, Omega 3 y Omega 9 nutren tu cabello desde la raíz hasta la punta, aportando brillo, suavidad e hidratación de una manera muy natural. Solo debes agregar unas gotas de este aceite a un champú o baño de crema neutro y usarlo de manera regular. Si tu problema son solo puntas abiertas, puedes aplicarlo directamente sobre el cabello y dejarlo secar al natural, siempre y cuando te mantengas alejada del sol.

Para el cuidado de las uñas

  • Previene la aparición de hongos: Sus propiedades antisépticas y antifúngicas, además de fortalecer e hidratar tus uñas, brinda protección contra la aparición de hongos. Solo debes aplicarlo a modo de esmalte con ayuda de un hisopo o motita de algodón y dejarlo secar al natural.

En nuestro organismo

  • Reduce el colesterol: Sus ácidos grasos y su capacidad comestible convierten al aceite de argán en un adecuado coadyuvante en dietas destinadas a regular el colesterol, ayudando a reducir su absorción desde el intestino.
  • Potente antioxidante: Su porcentaje de ácidos grasos esenciales y vitaminas presentes se ubica en 80%, lo que lo convierten en un antioxidante natural.
  • Previene enfermedades cardiovasculares: Su ingesta como aderezos en ensaladas, margarinas o salsas, puede contribuir en la prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares y reumáticas.
  • Mejora el funcionamiento hepático:. Ingerir una cucharadita de aceite puro regula y mejora las funciones hepáticas. Al igual que en los casos anteriores, se recomienda incluir el aceite de argán en su dieta habitual.

Contraindicaciones

El aceite de argán es comestible, sin embargo, su ingesta debe ser moderada, respetando las dosis según la afección que desees mejorar.

  • No se debe aplicar sobre heridas abiertas o profundas. Si bien es cierto que el aceite de argán tiene propiedades cicatrizantes, este solo actúa como coadyuvante en la regeneración de tejidos superficiales.
  • En algunos casos, su aplicación directa ha causado dermatitis. Si tu piel está muy dañada o sufres alguna patología como sensibilidad o irritación, consulta previamente con el médico antes de utilizarlo.
  • Durante su uso, evita el contacto con los ojos y las mucosas.

Receta de aceite de argán casero

En esta sección te enseñaremos cómo preparar una efectiva versión casera de este maravilloso aceite bajo el método artesanal marroquí, unos de los más antiguos del mundo. Si quieres disfrutar de todas sus bondades, entonces debes buscar lo siguiente:

  • 1 Mortero o Muela rotatoria.
  • 1 bol o cazuela de vidrio o cerámica.
  • 1 cuchillo.
  • Medio litro de agua potable.
  • 2 gasas.
  • 1 frasco de vidrio con tapa.
  • Frutos de argán.

Preparación

  1. Con las manos totalmente limpias, extrae con mucho cuidado las almendras del fruto ayudándote con el cuchillo.
  2. Coloca las almendras dentro del mortero o muela rotatoria y agrega una pequeña cantidad de agua. Si usas un mortero, presiona la almendra con ayuda del maso empleando movimientos circulares para extraer su aceite. Si utilizas una muela rotatoria, amasa la almendra dentro de este utensilio, generando presión con tu mano.
  3. Al cabo de unos minutos, la almendra comenzará a desprender su aceite y cambiará la coloración del agua. Ve depositando el líquido resultante en el bol o cazuela seleccionada y luego repite el paso 3 con las demás semillas. Si observas que el líquido no sale, ejerce más presión y agrega un poco más de agua, sin excederte.
  4. Una vez terminado el proceso con las semillas, deja reposar el líquido resultante en la cazuela para que este se divida por sí solo entre aceite y agua.
  5. Con ayuda de las gazas, filtra el aceite del agua y los restos de almendra presentes. Podrás identificarlo por su coloración amarilla y textura oleosa, la cual podrás apreciar sobre el agua.
  6. Por último, deposítalo en el frasco de vidrio con tapa y déjalo reposar al menos un día en un lugar seco y apartado de la luz para que adquiera una mejor consistencia.

¿Cómo aplicarlo?

Piel lozana, uñas fuertes, cabello brillante y sedoso son algunos de los beneficios que puedes obtener con este aceite. Aplicarlo es de lo más sencillo, solo sigue estos 2 pasos:

  1. Con tus manos y zona a tratar completamente limpias y secas, aplica unas pocas gotas sobre las yemas de tus dedos índices y medio, llevándolos al lugar deseado.
  2. Masajea suavemente con movimientos ascendentes y distribuye de manera uniforme. Es importante que la zona a tratar se encuentre seca para una mejor absorción. ¡Amarás los resultados!

Mientras sean utilizados con inteligencia y moderación, los tratamientos orgánicos libres de aditivos químicos, siempre van a obtener un punto positivo en lo que al cuidado de la salud se refiere. Hoy podemos calificar al aceite de argán como uno de esos ingredientes naturales que suman y que pueden ser aprovechados para el cuidado nuestra salud.

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