Aceite de Bergamota: Utíl para limpiar las impurezas de la piel

Aceite de Bergamota

Si te digo que nombres una fruta cítrica ¿cuál se viene a tu mente? De seguro tu respuesta fue limón, naranja o maracuyá, estas dos últimas por ser más tropicales. Y es que, aunque parezca increíble, a estas alturas de la vida, aún mantenemos una especie de velo en lo referente a la cantidad y diversidad de frutos comestibles que nos provee nuestra amada naturaleza.

Por eso, hoy quiero que conozcas una fruta del Viejo Continente muy comentada en algunas partes del mundo por sus diferentes propiedades medicinales. Te hablo de la bergamota, un poderoso cítrico que además de limpiar tu piel de impurezas y fortalecer tu cabello, puede ser empleado como calmante, desinfectante o como aliado ante enfermedades digestivas. ¡Sin duda una maravilla!

¿Quieres conocer más? entonces quédate a disfrutar de este artículo donde compartiremos contigo algunos usos desconocidos de esta fruta, incluyendo la preparación de un poderoso aceite elaborado con su cáscara.

Aceite de Bergamota

Aceite de Bergamota

¿Qué es la Planta de Bergamota?

Conocida también bajo el nombre Bergamia o Pera del Bey, la bergamota es una fruta de tipo cítrico, que nace del árbol de Bergamoto. Tiene su origen en Italia, específicamente en la zona Reggio di Calabria, donde se ha cultivado desde hace algunos siglos para la elaboración de aceite esencial orgánico.

Este fruto es identificable entre muchos otros por el leve parecido que guarda con la pera en cuanto a forma y color, sin embargo, su sabor y su textura interna es similar a la del limón o la naranja. ¡Una delicia tropical!

En lo que respecta a su cultivo, la bergamota prospera principalmente en suelos ácidos y climas cercanos al mar. España, Turquía, el estado de Georgia (EE.UU.) y algunos países de Sudamérica, son parte de los territorios donde esta fruta dice presente en cuanto a producción y consumo.

¿Cuáles son sus propiedades?

Al igual que otros cítricos, la bergamota reúne sus principales componentes bioquímicos en la piel de su cáscara. Entre ellos, podemos encontrar una alta concentración de linalool, limoneno y acetato de linalilo, sustancias con propiedades medicinales 100% comprobadas.

El linalool, por ejemplo, contiene facultades antiespasmódicas y ansiolíticas con efectos calmantes o sedantes principalmente, pero también funciona contra algunas clases de bacterias, hongos y parásitos. Además, disminuye la presión sanguínea y regula el humor.

En lo que respecta al limoneno, este actúa en la motilidad gastrointestinal facilitando la digestión y la expulsión de gases. También alivia las náuseas y contribuye en la regulación y protección de la función hepática. Por su parte, el acetato de linalilo genera efectos calmantes para la relajación progresiva de los músculos durante cualquier contracción.

¿Qué es el Aceite de Bergamota?

El aceite de bergamota es un líquido oleoso y claro que se extrae de la piel o cáscara de la bergamota, o conocida por su nombre científico como Citrus Bergamia, cuando es sometida a un proceso mecánico de prensado al frío. Su color tiende a ser amarillo verdoso y su olor, pese al sabor amargo de la fruta, es ligero, muy parecido al limón.

Aunque tiende a ser empleado en aromaterapia para sanear el ambiente y crear una atmosfera relajante, el aceite de bergamota tiene otras funciones estéticas y medicinales que conocerás en el siguiente apartado.

Usos y beneficios del Aceite de Bergamota

Para la piel

  • Libre de impurezas: Problemas cutáneos como el acné, la psoriasis o la aparición de eccemas pueden ser tratados con este óleo. Para ello, diluye 1 gota de aceite de bergamota en 4 gotas de aceite de coco y, una vez combinados, extiende la mezcla sobre la zona afectada con movimientos circulares. Sus propiedades bactericidas y antifúngicas tendrán efectos purificadores sobre tu piel.
  • Adiós a los talones secos y agrietados: ¿Quieres volver a tener unos pies suaves e hidratados? Solo debes combinar las propiedades reparadoras del aceite de bergamota con otros aceites vegetales o ingredientes orgánicos como la miel y el yogur griego. Aplícalo a manera de mascarilla sobre la zona afectada, déjalo actuar y listo, ¡adiós resequedad!

Para el cabello

  • Repara el cabello seco y maltratado: La presencia de minerales y vitaminas A, B y C, ayuda a restaurar el cabello seco o maltratado por la acción de la plancha, las tenazas, el secador o la exposición solar. Solo debes esparcir unas gotas de aceite desde la mitad hacia las puntas y dejar secar al natural, evitando recibir la luz del sol. Su aplicación tendrá una acción penetrante en la fibra capilar, nutriendo la hebra desde dentro.
  • Evita la caída del cabello: El aceite de bergamota contiene vitaminas y minerales esenciales que nutren y fortalecen tu cabello desde la raíz hasta la punta. Puedes combinarlo con un poco de aloe vera y miel, juntos, son estupendos para nutrir, hidratar y limpiar el cabello, generando una notable acción anti-caída y estimulando el crecimiento del cabello.
  • Combate la oleosidad: A pesar de contener una textura oleosa, este aceite es efectivo en el tratamiento de cabellos grasos, previniendo también otras afecciones como la seborrea, la dermatitis y la psoriasis. Si alguno de estos es tu problema, coloca unas 2 o 3 gotitas de aceite de bergamota en un champú neutro y úsalo en tu cuidado diario, su acción antiséptica controlará la producción de sebo en tu cuero cabelludo, equilibrando su pH natural.
  • Controla el frizz y las horquetillas: Su acción hidratante y altamente penetrante, combate la porosidad de la hebra capilar y cierra la cutícula. Su uso regular en champú o en una mascarilla de aloe vera te dará un cabello más sano, brillante y libre de frizz.

En Medicina

  • Acción calmante: La presencia de linalool y acetato de linalilo le otorgan propiedades relajantes que pueden contribuir a combatir el insomnio o aliviar el estrés del día a día. Aprovecha estos beneficios en una sesión de aromaterapia o un rico baño de tina, aplicando 3 o 4 gotas de aceite de bergamota al agua tibia de tu baño o a tu difusor. La idea de un masaje en combinación con aceite de lima o lavanda tampoco estaría mal. ¿Qué esperas para probarlo?
  • Antiséptico natural: El aceite esencial de bergamota es un efectivo desinfectante que puede contribuir en la sanación y cuidado de heridas superficiales, previniendo la propagación de infecciones leves. Empléalo en gotas, extendiéndolo por la zona afectada o en compresas, siempre y cuando el corte no sea profundo y la piel presente signos de revestimiento, estos se conocen como costras.
  • Regulador gastrointestinal: Este aceite no solo sirve para tratar problemas digestivos, su función carminativa alivia cólicos intestinales y flatulencias, así como infecciones. Puedes preparar un poco de limadura de concha de naranja y cardamomo a manera de infusión aromática, añadiendo dos pequeñas gotas de aceite de bergamota para disfrutar sus beneficios. Si sospechas padecimiento de cálculos biliares, descarta su uso.
  • Estimula el apetito: Si tu problema es inapetencia a los alimentos, combina 3 mililitros de este óleo con aceite de anís verde, de jengibre y de cardamomo (1 ml cada uno). Toma una gota 3 veces al día hasta notar una mejora.
  • Tratamiento anti-várices: Su acción vasodilatadora sirve como coadyuvante al tratamiento de las dilataciones venosas y várices, estimulando el flujo sanguíneo de la piel. Solo debes masajear la zona afectada con unas gotitas de este aceite diluido con algún otro lubricante. El aceite de lavanda o geranio, son buenas opciones.

Precauciones

  • Su uso debe ser diluido: Como ya habrás notado, en todo momento recomendamos su manejo en combinación con otros aceites esenciales o ingredientes orgánicos, ya que la alta concentración en sus componentes bioquímicos podría ser un poco fuerte en algunos casos.
  • Durante su uso, evita la exposición al sol: El aceite de bergamota podría generar quemaduras en tu piel al entrar en contacto directo con el sol. Te sugerimos aplicarlo como tratamiento nocturno o mantenerte alejada de los rayos UV al menos 12 horas, desde el momento de su aplicación.
  • Realiza una prueba de descarte antes de su administración: Si eres de piel o cuero cabelludo sensible, no estaría de más una prueba previa para descartar reacciones alérgicas.
  • Su ingesta prolongada o en grandes dosis puede agravar enfermedades o interferir en el efecto de algunos medicamentos.

¿Cómo preparar Aceite de Bergamota?

Puedes disfrutar de todas las bondades del aceite de bergamota con este preparado casero, solo necesitarás lo siguiente:

  • 1 recipiente de tapa hermética.
  • 1 recipiente de vidrio con tapa.
  • 1 colador o tela fina.
  • 1 cuchillo.
  • 1 litro de agua.
  • 1 olla amplia y honda (para baño de maría).
  • 100 ml de aceite de oliva.
  • 3 bergamotas maduras.
Bergamota

Bergamota

Preparación

  1. Coloca la olla sobre la estufa a fuego lento con agua suficiente para realizar un baño de maría.
  2. Con ayuda del cuchillo, retira la cáscara de cada bergamota procurando conservar su buen estado. Si quedan restos blancos en su interior, ráspalo con ayuda de un cuchillo.
  3. Mete las cáscaras en agua hirviendo por espacio de 2 a 3 minutos y luego retíralas, dejándolas reposar.
  4. Ahora, introduce las cáscaras en el recipiente hermético y, una vez dentro, agrega el aceite de oliva hasta que el líquido sobrepase las cáscaras.
  5. Lleva el recipiente a la olla para que se prense en baño de maría. 2 o 3 horas serán suficientes.
  6. Cumplido este periodo, retíralo del fuego y déjalo reposar durante 24 horas.
  7. Ya frío, filtra la mezcla con ayuda del colador o tela fina y vierte el resultado en el frasco de vidrio. ¡Así de sencillo!

Ahora, además de contar con un nuevo cítrico para acompañar tu desayuno, tendrás a tu alcance un aceite muy versátil que te ayudará a mantener limpia la piel de tu rostro y cuero cabelludo o para tratar algunas irregularidades digestivas.

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