¿Cómo conservar el brócoli? ¡Recomendaciones!

¿Cómo conservar el brócoli?

¿Cómo conservar el brócoli? ¿Cuánto tiempo dura? ¿Cómo Freezar? El brócoli (Brassica oleracea italica) es un alimento perecedero que se descompone con facilidad tras su recolección.

Debido al crecimiento de microorganismos que se produce de manera natural en ciertos alimentos y que da lugar a un deterioro progresivo.

Por ello, al igual que cuando compras otros productos frescos como frutas o verduras, la conservación del brócoli es muy importante para que no pierda cualidades.

Durante la poscosecha de vegetales como el brócoli, se pueden originar cambios bioquímicos con posibles efectos en su calidad.

La buena noticia es que científicos han desarrollado un método natural para prolongar la vida útil de esta hortaliza.

Un artículo publicado en consumer.es destaca que el hallazgo, más fortuito que intencionado, se produjo después de investigar las propiedades anticancerígenas del brócoli.

Los científicos aseguran que la aplicación de un compuesto natural incrementa la presencia de agentes contra el cáncer y, a la vez, prolonga el período de almacenamiento de este vegetal.

De esta manera, se alarga su vida útil y, por tanto, podría mantenerse durante más días en la nevera sin que se estropee.

Conservación del brócoli

Como otros alimentos frescos, el tiempo entre que se recoge la planta hasta que entra en el mercado debe ser el mínimo posible, con el fin de que llegue al consumidor con todas las propiedades de sabor y apariencia garantizadas.

Durante la investigación para determinar los factores relacionados con los efectos anticancerígenos del brócoli, los expertos comprobaron que el jasmonato de metilo, un compuesto bioactivo que existe de forma natural en las plantas, interviene también en los mecanismos de protección del alimento.

Así, los efectos del jasmonato de metilo son dobles: por un lado, ejercen una función anticancerígena y, por otro, alarga la vida útil no solo del brócoli, sino de otros alimentos vegetales.

¿Cómo conservar el brócoli?

El brócoli es un vegetal muy exigente pero si sigues unos sencillos pasos conseguirás que el producto esté en perfectas condiciones cuando lo vayas a cocinar.

Cuando vayas a comprar brócoli, es importante que elijas los racimos compactos que no estén dañados.

Deben tener un color uniforme, verde oscuro, que cambiará en función de la variedad, pero que no puede ser de color amarillento, ya que esto indica que está muy maduro.  El tallo debe ser firme y sin manchas viscosas.

Para conservar el brócoli, es recomendable envolverlo en una bolsa de plástico, después de eliminar la mayor cantidad de aire posible. Se almacenará en la nevera de tres a cinco días. Si no se refrigera, se pone fibroso.

Si notas alguna de las siguientes características, tu brócoli no se ha almacenado correctamente:

  • Las partes superiores se vuelven amarillas
  • Las inflorescencias se secan y se hunden
  • Las manchas y signos de deterioro

Para conservar el brócoli, no debes lavarlo antes de guardarlo, ya que la exposición al agua puede adelantar su deterioro.

Lo ideal es lavarlo momentos antes de consumir. Para ello, es recomendable hacerlo bajo un chorro de agua, no sumergido, ya que así pierde más nutrientes.

¿Cómo conservar el brócoli congelado?

El brócoli también puede congelarse después de escaldarlo, que es el proceso de meterlo en agua hirviendo y en seguida pasarlo por agua helada.

Debes tener en cuenta que las verduras como el brócoli contienen una enzima activa que provoca el endurecimiento y la pérdida de nutrientes durante la congelación pero ésta, en cambio, retrasa la actividad de esta enzima.

Cuanto mayor sea la calidad del brócoli que vaya a congelarse, mejor. Si optas por guardar brócoli ya cocido, deberás colocarlo en un recipiente hermético en la nevera, donde se mantendrá unos días.

En la nevera, puedes conservar el brócoli de 3 a 5 días pero si prefieres conservar el brócoli congelado, entonces podrás mantenerlo de 8 a 12 meses.

Rico en nutrientes como vitamina C, beta caroteno y sales minerales como calcio, hierro, fósforo y potasio, el brócoli es uno de los vegetales que aparecen recogidos en la lista de superalimentos por su poder antioxidante, que puede fortalecer el sistema inmunológico.

Debido a su muy bajo contenido calórico, a menudo se recomiendan en dietas hipocalóricas.

Brócoli congelado, bajo en calorías

Entonces, para conservar el brócoli a corto plazo, te dejamos los siguientes tips:

  • Haz un ramillete de brócoli
  • Envuelve el brócoli en toallas de papel húmedas
  • Mantén el brócoli en una bolsa ventilada
  • Lava el brócoli obtenido de jardín, pero no el brócoli del supermercado
  • Mete el brócoli al refrigerador lo más rápido posible

Si en cambio prefieres conservar el brócoli congelado, aquí te dejamos estos sencillos pasos:

  • Prepara agua hirviendo y en otro envase agua helada
  • Corta las cabezas del brócoli en trozos pequeños
  • Hierve los trozos de brócoli durante tres minutos
  • Enfría los trozos de brócoli durante tres minutos
  • Escurre y seca
  • Guarda el brócoli en una bolsa hermética en el congelador

 

Rico brócoli con propiedades nutritivas

De acuerdo con cuerpo mente, un portal especializado en salud, el origen del brócoli parece que es mediterráneo.

«Seguramente es el resultado de un cuidadoso cruce natural de plantas de la familia de las Brassica, realizado en el norte de Italia en torno al siglo VI adC», asegura uno de sus trabajos publicados.

También afirman que desde la época del Imperio Romano el brócoli ha sido considerado un alimento de valor único entre los italianos. De hecho, casi nunca falta en una buena pasta, o una ensalada o al horno con queso gratinado.

Trascendió tambiém que el brócoli llegó por primera vez en los Estados Unidos por los inmigrantes del sur de Italia, pero no llegó a ser muy popular hasta la década de 1920.

Sus propiedades nutritivas y los beneficios que aporta a la salud lo han convertido en un  alimento esencial para mantener una vida sana, saludable y vigorosa.

Por esas y más razones es importante saber conservar el brócoli, a fin de aprovechar sus nutrientes y no perjudicar nuestro organismo.