Aceite de Aloe ¡Facíl de elaborar en casa!

Aceite de Aloe
Aceite de Aloe

Aceite de Aloe

Todos alguna vez hemos escuchado a alguna abuelita o persona mayor hablar del aloe y las numerosas propiedades que se le atribuyen. Esta maravillosa planta milenaria, también conocida como sábila o acíbar, tiene resultados muy significativos en todo lo referente al cuidado de la salud.

No importa si lo aplicas en solitario o en combinación con algún otro elemento natural, su composición rica en vitaminas, minerales, enzimas y aminoácidos, te dará resultados reparadores y revitalizantes, proporcionando muchos beneficios tanto para la salud del organismo como para el cuidado y nutrición de tu piel, uñas y cabello. ¡Sin duda una maravilla natural!

Por eso, hoy te diremos cómo aprovechar al máximo las bondades del aloe mediante la elaboración de un efectivo aceite, para lo cual, solo necesitaras combinar el gel de aloe con algunos sencillos ingredientes que te diremos a lo largo de nuestro contenido. Por ahora conozcamos un poco más del aloe.

¿Qué es el Aloe?

El aloe es una planta utilizada a lo largo de la historia, y pertenece a la familia de las asphodeloideae, siendo estas un tipo de plantas distinguibles por tener un tronco más ancho en su base, empleado para la acumulación de agua. En el reino de las plantas naturales se conocen alrededor de 525 especies aceptadas de las más de mil descritas y, aunque su cultivo se ha extendido por todo el mundo, el aloe surge mayormente en zonas cálidas, multiplicándose por semillas o por retoños.

Origen del Aloe Vera

El origen del aloe vera es discutible. Algunas investigaciones señalan que esta planta podría proceder de Arabia, siendo naturalizada más adelante con fines comerciales en terceras regiones. Sin embargo, otras hipótesis señalan que el aloe tuvo su origen en las regiones secas de África, Madagascar u oriente próximo, adquiriendo varios nombres y usos entre las culturas con el pasar de los años.

En la actualidad, se pueden conseguir diversos tipos de aloe en distintas partes del mundo, pero en especial en las zonas de climas cálidos y templados.

¿Cuál es planta del Aloe Vera?

Entre las características más comunes del Aloe Vera, destacan las siguientes:

  • Sus hojas son de textura dura en color verde, alargadas y puntiagudas con bordes espinosos, conocidas bajo el nombre de
  • Sus flores del tipo roseta, se caracterizan por poseer hojas carnosas y colores brillantes como el amarillo, rojo, y naranja.
  • El tronco tiende a ser más ancho en su base para la acumulación de agua, lo que le permite sobrevivir largos periodos de sequía.
  • A nivel interno, sus hojas producen un cristal o gel que solo tiene lugar cuando estas se encuentran al máximo de su desarrollo y contenido nutricional.
  • Al cortar alguna de sus hojas, el aloe produce una babaza amarga de color amarillento (toxinas) y fétido olor. De allí, procede el nombre aloe, que en latín (ãlõē) y en griego (άλόή), significa “amargo”.

Usos del Aloe Vera

Las propiedades del aloe vera están en el gel o cristal que encontramos en el interior de cada hoja o penca, los cuales poseen una consistencia compacta y suave. Estos cristales son ricos en vitaminas, minerales, enzimas y aminoácidos y, como ya hemos comentado, se pueden encontrar dentro de la hoja de aloe cuando ésta ya ha alcanzado una cierta madurez.

Cada cristal desprende una sustancia liquida, un poco viscosa y trasparente que muchas veces se emplea de forma casera como tratamiento cosmético o remedio contra ciertas enfermedades, obteniendo propiedades regeneradoras.

El aloe, no solo sirve como ornamenta en diferentes jardines por su atractivo y dureza o, según algunas culturas, como elemento protector ante malas energías, de hecho, algunas especies son utilizadas en medicina alternativa, farmacia y cuidado estético.

Aloe Vera puro

Aloe Vera puro

Beneficios del Aceite de Aloe Vera

Son muchos los beneficios que el uso de Aloe Vera en cualquiera de sus presentaciones otorga a nuestra salud, y a continuación haremos referencia a los mismos:

Para la piel

  • Hidrata y suaviza la piel: El aloe vera cuenta con un alto contenido de vitamina E, lo que le otorga propiedades regeneradoras y humectantes muy potentes, devolviendo elasticidad y colágeno a la piel. Se puede aplicar directamente sobre la dermis, realizando un masaje, o ingerir a modo de pequeñas cápsulas.
  • Combate problemas de la piel: El aloe puede funcionar como astringente en el tratamiento de enfermedades como la urticaria, psoriasis y eczemas, además de contribuir en la sanación de quemaduras leves, llegando a borrar casi por completo el rastro de las mismas.
  • Previene el desarrollo de las marcas del envejecimiento: Su concentración de vitaminas, minerales y antioxidantes suaviza las líneas de expresión, las marcas, manchas o pecas, además de prevenir las arrugas.
  • Aumenta el proceso de cicatrización: Esto contribuye a la regeneración de los tejidos con su uso regular.
  • Previene y aclara las estrías: Por lo que puedes aplicarla de forma recurrente en la piel.
  • Cura el acné: Gracias a sus propiedades antisépticas y regenerativas, el aloe disminuye el enrojecimiento e inflamación en la cara producto de la aparición de barros o espinillas, y además, evita su posterior aparición, al ser aplicado de manera habitual sobre la parte afectada.

Para el cabello

  • Hidrata el cabello: Esto se debe a que el aloe proporciona nutrición desde la raíz hasta la punta.
  • Previene y combate la caída del cabello: El uso recurrente del aloe ayuda a estimular el crecimiento del cabello y la regeneración capilar.
  • Otorga brillo y manejabilidad: Usar aloe vera deja tu cabello menos vulnerable al frizz.

Para el organismo

  • Ideal para tratar dolores musculares: El aloe reduce las inflamaciones y mejora la circulación, esto se debe a que cuenta con propiedades analgésicas.
  • Fortalece las células encargadas de la producción de colágeno: El aloe favorece la nutrición de la piel y fortalece el crecimiento de las uñas y el cabello desde el interior.
  • Contiene propiedades depurativas: Que ubican el aloe como un laxante natural.
  • Sirve como coadyuvante en el tratamiento de la obesidad: Por lo que su consumo es recomendado en personas que quieren bajar de peso o mantener su talla ideal.
  • Mejora problemas gastrointestinales: Es ideal para tratar afecciones como la acidez, la colitis o el estreñimiento.

Contraindicaciones del Aloe

El uso prologando del cristal de aloe puede generar algunos efectos secundarios, por lo que recomendamos tener en cuenta lo siguiente:

  • En pacientes diabéticos, el aloe podría disminuir los niveles de glucosa en la sangre.
  • Su ingesta por tiempo prolongado podría causar diarrea y cólicos intestinales debido a sus efectos laxantes, además de descompensar la absorción de nutrientes en el organismo.
  • Una vez aplicado sobre la piel, el gel de aloe podría causar manchas por lo que sugerimos evitar a exposición al sol durante su uso.
  • También se recomienda no aplicarla sobre cortes profundos o quemaduras. Sugerimos esperar la formación de revestimientos (costras) en la piel para su posterior aplicación.
  • No se recomienda su ingesta en pacientes menores de 12 años o en mujeres embarazadas.

¿Cómo elaborar aceite de Aloe Vera?

En esta parte compartiremos contigo cómo aprovechar al máximo las bondades del aloe mediante la elaboración de un efectivo aceite casero, así como lo hacían las abuelitas para cuidar su cabello y piel. Solo necesitarás los siguientes materiales:

  • Hoja de aloe.
  • Unas tijeras o cuchillo.
  • Frasco de vidrio con tapa.
  • Aceites esenciales, preferiblemente de almendras, oliva, coco o rosa mosqueta.

Nota: Al cortar la hoja de aloe, debes dejarla en un lugar apartado donde pueda botar la substancia amarilla viscosa, que emana de su interior, causante de ese desagradable olor.

Preparación

  1. Toma la hoja de aloe y, con unas tijeras o cuchillo con punta, procede a quitar las espinas de los bordes. Una vez retiradas, introduce las tijeras o cuchillo en uno de los bordes para abrir la hoja y extraer con precaución su cristal.
  2. Con mucho cuidado, lava el cristal para retirar los restos de la sustancia amarilla y para disminuir un poco el gel que ella produce. Luego corta en partes pequeñas el cristal e introdúcelo en el frasco de vidrio.
  3. Ya vas a la mitad del procedimiento, ahora solo falta agregar los aceites esenciales que elegiste y mezclar con suaves movimientos envolventes.
  4. Tapa bien el frasco y colócalo en un lugar fresco y seco, apartado del sol. Puedes almacenarlo en la alacena o incluso en la nevera.

Con el pasar de los días, el aloe irá desprendiendo un gel que, al unirse con los otros dos ingredientes, dará como resultado un potente y perdurable aceite que podrás utilizar como tratamiento hidratante, relajante, antiinflamatorio y regenerador para tu piel.

Si en cambio quieres reparar y nutrir tu cabello, agrega esta mezcla a un champú neutro y empléalo durante la ducha. A las pocas semanas notarás que tu cabello ya no se desprende con facilidad, estará más manejable, resistente, con brillo y, por supuesto, más largo.

Sabemos que luego de conocer todos estos secretos, el aceite de aloe será un ingrediente infaltable en tus mascarillas y tratamientos de belleza diario. ¡No te quedes si probarlo!